Cultivar una actitud de gratitud

Ahora que nos reunimos para celebrar Acción de Gracias, es una magnífica oportunidad para reflexionar: "¿Cómo podemos cultivar una actitud de gratitud?". Una práctica, que me recomendó un director espiritual hace años, ha tenido un profundo impacto en mi vida, y me gustaría compartirla contigo. Cada día, dedica un momento a dar gracias a Dios por un regalo, por pequeño que sea o aparentemente ordinario. Puede ser algo tan sencillo como un amanecer, una hermosa flor o incluso una deliciosa hamburguesa. La clave está en hacer una pausa y reconocer las cosas notables que suceden, los regalos, grandes y pequeños, que llenan nuestras vidas día tras día. Esta pequeña práctica diaria me ha hecho apreciar más las bendiciones que nos rodean y que a menudo pasan desapercibidas. Es una práctica que podemos adoptar no sólo en Acción de Gracias, sino todos los días del año. Al tomarnos un momento cada día para agradecer a Dios por un regalo, nos volvemos más conscientes de las muchas bendiciones que Él derrama sobre nosotros constantemente.