Entrar en el nuevo año con un propósito que realmente importe

A medida que nos adentramos en el año 2024, lleno de aspiraciones y planes de superación personal, hay un propósito que destaca por encima de todos los demás: el compromiso de acercarnos más a Dios. Este año, decidámonos a cultivar nuestra conexión espiritual. Puede significar dedicar más tiempo a la oración, reavivar nuestro vínculo con la Iglesia, sumergirnos en la sabiduría de la Biblia... lo que sea que resuene en nuestros corazones. Hagamos un propósito que no se desvanezca a mediados de enero, sino que deje un impacto duradero. ¿Por qué? Porque cuando invertimos en fortalecer nuestra relación con Dios, nos transforma de una manera que supera cualquier plan de dieta o rutina de ejercicios. No se trata sólo de un cambio personal; se trata de irradiar positividad y bondad a todos los que nos rodean. Así que, brindo por un Año Nuevo lleno de crecimiento genuino y transformaciones positivas-acercándonos más a Dios.