Encontrar un propósito en los retos de la vida

Todos nos hemos hecho alguna vez la vieja pregunta: ¿Por qué permite Dios que le ocurran cosas malas a la gente buena? Puede ser desalentador cuando somos fieles devotos, asistimos a la iglesia, rezamos y seguimos el camino de Dios, sólo para enfrentarnos a la adversidad. Pero si nos fijamos en las Escrituras, vemos que incluso grandes figuras santas como la Virgen y el propio Jesús soportaron dificultades. La vida no es siempre un camino de rosas, y debemos aceptarlo. Por eso, cuando nos preguntamos por qué Dios permite el mal en nuestras vidas, volvamos a Jesús, el Hijo de Dios sin pecado, que se enfrentó al mayor de los males: la crucifixión a manos de aquellos a quienes amaba. Así como Jesús trajo la salvación a través del dolor de la cruz, tal vez los desafíos que enfrentamos ahora tienen un propósito mayor que aún no podemos comprender plenamente. Así que, en lugar de preguntarnos por qué le ocurren cosas malas a la gente buena, pensemos en lo que Dios está tratando de hacer aflorar en nosotros a través de estas luchas y pruebas.